Actualidad | Artículos | 25 MAR 2016

Todos somos Bruselas ¿Qué hacer con la tecnología y los datos?

Las inversiones en tecnología y en la recolección de datos suelen ser mayores que la inversión en formación que ayuda a potenciar las habilidades que obtienen los beneficio propuestos
Bandera de la Unión Europea
Marlon Molina

En esta semana santa me gustaría recordar a las víctimas de la barbarie terrorista perpetrada en Bruselas. Es difícil, muy difícil entender la guerra y mucho más el terror; los ataques contra la cotidianeidad de la sociedad simplemente porque tienen un modelo distinto al que has adoptado para ti. Esto es exactamente lo que pasa en Siria y lo que pasó en Bruselas.

La prensa ha hecho eco tanto de las víctimas y del horror, como del cúmulo de “errores” que ha cometido la policía y las fuerzas de seguridad belga, en conjunto con los apoyos recibidos de Europa. La tecnología se queda en el medio de todo esto, el cabecilla arrestado un día antes  de los atentados, después de meses de búsqueda estaba viviendo en el mismo barrio donde tenía su vivienda, con sus propios colegas y familiares, a 400 metros de una de las mayores comisarías de la ciudad. Como si fuera poco, los terroristas ya habían sido arrestados previamente y se sabe que al menos uno de ellos se radicalizó en prisión, en el lugar que se espera más seguro y mejor vigilado, al menos esto es lo que creemos el común de los ciudadanos.

La tecnología aspira a resolver los grandes problemas del mundo

El mismo día del atentado se celebraba el día mundial del agua, muchas de las grandes empresas de tecnología tenían preparadas alertas para concienciar lo que la tecnología puede hacer y contribuir. De la misma forma, la tecnología contribuye a medir, reducir e impactar positivamente en el calentamiento mundial, por ejemplo una tele conferencia puede disminuir desplazamientos, o una factura electrónica reduce impresiones y correos.

La tecnología también se une a la vigilancia, a la acumulación de información, hace más fácil leer un expediente, y de hecho facilita que más de una persona investigue en la información sin necesidad de hacer copias.

Las dos áreas y especializaciones tecnológicas de mayor crecimiento son Ciberseguridad y Big Data. La primera busca mejorar y combatir el crimen y la segunda hace uso de los datos para tomar las mejores decisiones posibles.

Los ataques y las secuelas han dejado a la tecnología en el foco, si bien nadie le culpa, sí sorprende el uso y los resultados. Hay que recordar que la tecnología solo hace lo que los humanos le piden, no hace más, ni hace menos, además, no toma partido.

Dos respetuosas reflexiones 

La privacidad vuelve al centro de las discusiones, por qué no se ha hecho más contra personas que se conocen, se han fichado y se sabe mucho de lo que hacen y quieren hacer. No es lo mismo opinar desde lejos, que opinar cuando te tocan en tu propia casa, incluso quienes apelan a los derechos de “todos” cambian de bando cuando dejan de ver los hechos en las noticias de la t.v., como  si estuvieran ocurriendo en otro planeta y en otra dimensión.

Occidente ha avanzado mucho hacia la privacidad individual, la reglamentación de protección de datos es bastante estricta, aunque su aplicación en mi opinión es muy laxa, y en países como España es más burocracia que eficacia.

Las últimas semanas han estado llenas de noticias entre el pulso del FBI y Apple. Por medio de un juzgado de California, el FBI ha estado pidiendo a Apple que cree una puerta trasera que permita interferir comunicaciones electrónicas, con el objetivo de vigilar e investigar el terrorismo. En esta discusión se han unido personajes como Bill Gates (Microsoft), Jeff Bezos (Amazon), y por supuesto cada uno que se vea en la lista de los posibles afectados si Apple cediese. Lo que no tengo dudas es que la privacidad cambiará.

La tecnología y los datos sin la formación adecuada de poco sirve, la inversión debe ser al menos equitativa entre lo invertido en tecnología, en recolectar datos y formar al personal. Sabemos que hubo muchas alertas, cruces de información, vigilancias, escuchas, y datos, muchos datos; quizá demasiados datos que no permitieron ver la información.

Los datos por los datos no ayudan. Lo peor que podría hacer ahora la policía belga es buscar tecnología para tratar los datos, porque posiblemente lo que más necesite es adquirir habilidades para con la tecnología convertir los datos en información, y con la información correcta tomar decisiones.

Un proyecto tecnológico suele tener tres pilares, la tecnología, los datos y las habilidades del personal que conseguirá el retorno de inversión. Cuando se revisa la inversión hecha, por lo general domina la tecnología, después los datos y por último la formación de las personas. En mi opinión se ganaría mucho más si invertimos el orden. 

 

 

Marlon Molina

Marlon Molina

Colaborador experto en educación, formación, gestión de servicios TI y Gestión de Proyectos. Certificado ITIL, PRINCE2, ISO/IEC20000, SAM, y otros. Actualmente es el director de Computerworld University. Madrid, España.

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