Actualidad | Artículos | 19 DIC 2017

La Singularidad está más cerca

José Luis Cordeiro: "La inteligencia artificial sigue avanzando a pasos acelerados y yo no le tengo miedo a la inteligencia artificial, sino a la estupidez humana"
robot inteligencia artificial
José Luis Cordeiro

Desde pequeño he estado fascinado por la ciencia y he seguido los increíbles cambios tecnológicos de las últimas décadas. También me encanta la ciencia ficción (autores como Sir Arthur C. Clarke, Isaac Asimov, Julio Verne y H.G.Wells), una disciplina que permite visualizar muchas de las posibilidades, tanto positivas como negativas, que nos depara el futuro.

Al terminar el bachillerato, tuve el orgullo de ser becado por el gobierno venezolano como uno de los mejores alumnos del país para estudiar en el Massachusetts Institute of Technology (MIT). Con apenas 22 años completé mi tesis de B.Sc. y M.Sc. en ingeniería en MIT, con especializaciones en idiomas (francés y alemán) y en economía. Asimismo, fui invitado a ser miembro vitalicio de las sociedades de honor Sigma Xi (ΣΞ), para la investigación científica, y Tau Beta Pi (ТΒΠ), para la ingeniería en Norteamérica. Allí también comencé mis estudios de doctorado, que terminé después de mis investigaciones en Japón con la Universidad Simón Bolívar.

 

Todo comenzó en el MIT

 

Cuando aterricé en el MIT, Ray Kurzweil ya era famoso allí, donde había estudiado con Marvin Minsky, quien fue también uno de mis profesores favoritos. Peter Diamandis había llegado un par de años antes que yo, y fue en el MIT donde comenzó su idea de crear International Space University (ISU). Mi fascinación sobre los temas tecnológicos, desde la energía hasta el espacio, vienen de ese tiempo. En el MIT me hice miembro por primera vez de la World Future Society (WFS) y compré el famoso libro Los Límites al Crecimiento del Club de Roma, del que también fui uno de los directores años después en el Capítulo Venezuela, cuando vivía en Caracas.

 

A finales del año 2000, comenzamos a crear la Sociedad Mundial del Futuro Venezuela (SMFV), así como el capítulo venezolano de la WFS, en el que estuve hasta el 2016, año en el que empezaron a cobrar cuotas a capítulos internacionales, motivo por el cual la mayoría se retiraron. La SMFV contó con la participación de tan ilustres venezolanos como Arturo Uslar Pietri y Luis Alberto Machado, invitados internacionales como Robert Mundell, Premio Nobel de Economía 1999, y muchas personalidades relacionadas con temas de futuro, tendencias y prospectiva. A la muerte de Arturo Uslar Pietri creamos un premio en su honor, Sembrar el Futuro, y becamos a jóvenes universitarios para participar en las convenciones anuales de la WFS hasta 2016. También convertimos la SMFV en el nodo venezolano del Millennium Project, y contribuimos a fomentar ideas futuristas en Venezuela y distribuir publicaciones como el Estado del Futuro. También ayudamos, asimismo, a fundar el capítulo venezolano de la Internet Society (ISOC Venezuela), ya que además conocí personalmente a Vinton Cerf, cofundador de ISOC, y quien hizo unos excelentes comentarios sobre mi tesis doctoral en referencia al desarrollo de Internet en el mundo.

           

Debido a la crisis venezolana, y para seguir más de cerca los avances tecnológicos que se producen en el mundo, en el año 2007 me fui a Japón, donde terminé mi tesis doctoral, entre muchas otras actividades. Desde Tokio viajé mucho a Seúl y ayudé a desarrollar las ideas transhumanistas, tanto en Japón como en Corea, primero desde la World Transhumanist Association (WTA) y luego desde HumanityPlus (H+).

           

Como director de la WTA participé en diferentes conferencias transhumanistas llamadas TransVision, como en TransVision03 en la Universidad de Yale, donde conocí personalmente a Aubrey de Grey y también a Bruce Klein, fundador del Immortality Institute. En TransVision04 en Toronto, propusimos y ganamos la sede para TransVision05 en Caracas, donde organizamos una teleconferencia con Sir Arthur C. Clarke desde Sri Lanka, ya que yo había viajado antes allí para hacerle una entrevista en persona. TransVision06 en Helsinki también fue un importante evento coorganizado por mi amigo Ari Heljakka, seguido de TransVision07 en Chicago, donde mi colega Charlie Kam invitó a Marvin Minsky, Ray Kurzweil, Peter Diamandis, William Shatner (el famoso Capitán James T. Kirk de Star Trek), Martine Rothblatt, Max More, Natasha Vita-More y muchos otros transhumanistas famosos. Las conferencias de Chicago fueron filmadas y parte de ellas se pueden ver en el documental de Ray Kurzweil llamado Trascendent Man, en el cual aparezco con Ray Kurzweil, Peter Diamandis y William Shatner en un cocktail. Como parte de esas conversaciones informales en Chicago, Ray y Peter comenzaron a idear Singularity University.

           

Bruce Klein y su entonces esposa Susan Fonseca organizaron después un Singularity Summit en Stanford University, a través del entonces llamado Singularity Institute, donde Ray Kurzweil también participó, y ellos, con la ayuda de otros colegas, fueron los encargados de planificar la creación de Singularity University dentro del campus de la NASA en Silicon Valley. Bruce Klein y sus colegas me contactaron para invitarme a colaborar durante el primer programa de ensayo en el verano del año 2009, conocido entonces como Graduate Studies Program 2009, o simplemente GSP09. En ese verano tuvimos 40 estudiantes para un programa de 9 semanas, realizado en paralelo con el SSP09 (Spape Studies Program 2009 de ISU, también en NASA Ames). Me acuerdo vivamente que el entonces gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, preparó una excelente presentación para los dos programas conjuntos de GSP09 y SSP09, donde terminó con su frase célebre I’ll be back! Por otro lado, Matt Rutherford, el entonces encargado de medios y audiovisuales, comenzó a realizar un excelente documental llamado The University, donde yo también aparezco impartiendo una clase y hablando de la energía en China.

           

Después del éxito del programa GSP09, GSP10 se extendió a 10 semanas de duración y con 80 estudiantes matriculados, y la idea original era llegar a 120 estudiantes para GSP11, un modo de alcanzar la medida de los programas de SSP de ISU. Sin embargo, al terminar GSP10, los estudiantes nos comentaron que 80 eran demasiados para poder interactuar y formar equipos de trabajo, así que se decidió no superar los 80 alumnos y continuar igualmente con otras 10 semanas de duración. En GSP11 y GSP12 también se preguntó a los alumnos, quienes se mostraron satisfechos con un programa de 10 semanas para 80 estudiantes. Como éramos un equipo pequeño, colaborábamos en todo lo que podíamos.

 

Durante mis 4 años en SU trabajé en diferentes posiciones, como miembro de enseñanza (teaching fellow), profesor de energía (energy faculty), consejero de energía (energy advisor), consejero de proyecto en equipo (team project advisor), coordinador de grandes desafíos globales (global grand challenges coordinator), etc. Por mi trabajo en SU fui debidamente remunerado, además de recibir los pasajes aéreos, comidas y residencia pagadas en el centro NASA Ames.

           

Adicionalmente, me encargué a modo personal de la organización de los estudiantes para correr en el Maratón de San Francisco, donde participamos 4 en 2009, 12 en 2010, 30 en 2011 y alrededor de 60 en 2012, lo que representó un crecimiento casi exponencial en el número de alumnos interesados en cruzar el famoso puente Golden Gate conmigo. Tenemos muchas fotos encantadoras en las redes sociales, en las que se nos ve celebrando el final de cada maratón con los alumnos.

 

Por otro lado, con ayuda de la Fundación Rose y Milton Friedman, también organicé el Friedman Day en SU, que cosechó un enorme éxito entre los participantes. También llevé varios alumnos de SU a presentar sus proyectos en las conferencias anuales de la WFS, comenzando en 2010, donde incluso estuvo Ray Kurzweil con nuestros alumnos. Ese año también di una conferencia en el Singularity Summit 2010, en la que anuncié públicamente la palabra “Energularidad”, es decir, la “Singularidad Energética”, basada en las ideas de la “Singularidad Tecnológica” de Ray Kurzweil y la “Matusaleridad” de Aubrey de Grey, ambos también presentes en el dicho evento. Además,  grabé unas entrevistas para la serie Latinoamérica 2111, con Discovery Channel en 2011, hablando de energía y transporte desde SU, y dos programas después también desde allí para Chosun TV y KBS (Korean Broadcasting System).

 

Si bien ya no me presento como miembro de SU, pues hace tiempo que dejé de colaborar con la institución por desavenencias con la actual dirección, estoy muy orgulloso de haber sido miembro del equipo original de SU desde 2009 hasta 2012. Desde entonces, y a pesar de no colaborar directamente con ellos ahora, no he tenido inconveniente para recomendar SU en otras actividades como Talks@Google con Ray Kurzweil, TEDx, SingularityWeblog, International Longevity and Cryopreservation Summit y en muchos eventos con alumnos y colaboradores desde España hasta Perú, por ejemplo. Asimismo, tuve el honor de revisar las predicciones y escribir el prólogo en español del libro Como crear una mente de Ray Kurzweil. Y, en esta misma línea, ayudé a crear las becas para SU (Global Impact Competition) en Perú con Concytec y he promovido las de España con la Fundación Rafael del Pino.

 

Plus Ultra

           

Yo me considero un ciudadano del mundo en nuestro pequeño planeta, en este gran universo desconocido. Nací en Latinoamérica, hijo de padres europeos, fui educado en Europa y Norteamérica, y he trabajado ampliamente en África, Asia, Europa y las Américas. He estudiado, visitado y trabajado en más de 130 países en los 5 continentes. No creo en nacionalidades, ni en fronteras. Me considero un ciudadano del siglo XXII que nació temprano en el siglo XX. También estoy esperando los viajes espaciales para poder ver algo más de nuestro increíble universo, aunque prefiero esperar a que avance un poco más la tecnología.

           

Hay algunas personas que me llaman visionario y soñador. Hay otros que me llaman tonto o loco. Incluso algunos me tildan de charlatán y hasta de vendedor de Herbalife. Nada nuevo: mis amigos Aubrey de Grey y Ray Kurzweil son habitualmente acusados de charlatanes y hasta de anticristos, así que no me sorprenden esos ataques. Unos pocos incluso se ríen de mis corbatas de Mickey Mouse, pues dicen que una persona seria no debería llevar corbatas o complementos así. En realidad no me preocupa, para nada, y creo que estoy en el lado correcto de la historia. He hecho, hago muchísimas cosas en mi vida, y pienso hacer más, claro está. Quienes me critican muestran más del acusador que del criticado. Es muy fácil destruir, pero construir toma tiempo.

           

Aparte de las críticas a mis corbatas, una de las críticas más ridículas y malintencionadas que he visto fue sacar totalmente de contexto uno de mis comentarios, que, para más inri, era un chiste. Yo suelo explicar que los cerebros son muy lentos: “Los cerebros humanos funcionan en un hercio, diez hercios, cien hercios. Uno  cerebro muy rápido como el mío es un cerebro de 1000 hercios”. Para enfatizar lo lentos que son nuestros cerebros explico precisamente que 1000 hercios es 1 Kilohercio o un K (aka) hercio, como me gusta decir irónicamente, para explicar que “los ordenadores, sin embargo, funcionan en gigahercios”. Pero a algunos no les hace gracia, desconozco si es debido a su falta de sentido del humor u otras razones.

        

Algunos me acusan de lanzar predicciones sin fundamento científico. Lo cierto, no obstante, es que no soy el único: Google creó Calico (California Life Company) para “resolver la muerte”, Microsoft anunció que va a curar el cáncer en diez años, Mark Zuckerberg y su esposa Priscilla Chan dijeron que iban a donar toda su fortuna para curar y prevenir todas las enfermedades de una generación. Y podríamos añadir muchos otros ejemplos.

 

En mayo de 2017 organicé en el CSIC y en el IE de Madrid la primera Cumbre Internacional de Longevidad y Criopreservación, en la que participaron científicos de tanto renombre como María Blasco (quien ha creado los ratones Triple que viven más) o Juan Carlos Izpisúa Belmonte (quien ha logrado rejuvenecer ratones), entre muchos otros españoles y extranjeros. Yo creo que nadie piensa que María Blasco y Juan Carlos Izpisúa Belmonte hacen sus investigaciones porque adoran a los ratones y quieren tener ratones más jóvenes y longevos. Obviamente, aunque quizá no lo manifiesten así, el objetivo es implementar estos avances en humanos, para que nosotros seamos más jóvenes y longevos. Quizá hay científicos que no pueden decir lo que piensan realmente, por temor a perder financiación u otras razones, pero las aplicaciones de sus investigaciones son evidentes.

        

También soy miembro de la Coalición para la Extensión Radical de la Vida (Coalition for Radical Life Extension) y uno de los organizadores y presentadores del Festival RAAD (Revolution Against Aging and Death) en San Diego, California. Nuestro objetivo es mostrar los avances cada vez más impresionantes en longevidad y rejuvenecimiento. En agosto de 2017 presentamos las investigaciones de Michael Rose (quien ha logrado incrementar 4 veces la expectativa de vida de mosquitos Drosophila melanogaster) y de Robert J.S. Reis (quien ha aumentado hasta 10 veces la longevidad de gusanos C. elegans). Nuevamente, el objetivo no es tener mosquitos y gusanos más longevos, sino usar estos descubrimientos para posteriormente usarlos en humanos. En septiembre de 2018 organizaremos el Festival RAAD 2018 con Ray Kurzweil, y muchos otros expertos en longevidad y rejuvenecimiento, entre otros temas.

           

Me declaro futurista, transhumanista, singularitariano e inmortalista y, por ello, suelo recibir un sinfín de críticas. La inteligencia artificial sigue avanzando a pasos acelerados y yo no le tengo miedo a la inteligencia artificial, sino a la estupidez humana, y parece que todavía queda mucha estupidez humana, lamentablemente. Leer algunas de las críticas que se hacen me recuerda lo que dijo una vez Albert Einstein: “Dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el universo; y no estoy seguro de lo segundo”.

           

Espero, como Ray Kurzweil, que para el año 2029 vamos a pasar el Test de Alan Turing, cuando no se pueda diferenciar entre una inteligencia humana y otra artificial. Y para 2045 llegaremos a la singularidad tecnológica y la inmortalidad, si logramos avanzar de la actual estupidez humana a una nueva inteligencia humana aumentada y complementada con inteligencia artificial.

           

El transhumanismo, la inmortalidad y la singularidad son ideas radicalmente disruptivas, y muchas personas tienen miedo al cambio y a lo desconocido. De hecho, yo soy también director de la actual asociación transhumanista mundial, HumanityPlus, y nosotros somos aparentemente los “malos” en Inferno, la última película de la serie de El Código Da Vinci. En este libro, Dan Brown menciona a HumanityPlus y nuestra conferencia del año 2010 en Harvard, y escribe que hay un científico transhumanista que piensa que hay demasiada gente en el mundo y por eso inventa un virus para esterilizar a la población.

           

Como muchos transhumanistas, me encanta estar en la punta de lanza de las tecnologías, pensando en cómo aprovechar los nuevos avances para el beneficio de la humanidad. Me gusta hablar de la muerte de la muerte, para todo el mundo y en todo el mundo, y esa es quizás la idea más disruptiva que exista. Pero no soy el único, somos muchos, y cada vez somos más quienes creemos, trabajamos e invertimos para convertir el sueño más grande de la humanidad en una realidad.

 

 

José Luis Cordeiro

José Luis Cordeiro, MBA, PhD (www.cordeiro.org)

Futurista, transhumanista, singularitariano, inmortalist

 
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